NICO

Ellos se ensombrecen

y volvemos a renacer

se camuflan de estruendo,

y volvemos a florecer.

Somos como el viento 

perennes e inquietos!

Nos pisan como a yuyo de cantero

Quieren la doma y la sonrisa

pero las margaritas marchitan,

y aparece nueva gramilla entre baldosones

Ellos creen vencer al tiempo

son como almas en pena

y en un último susto,

se desvanecen!

Será que somos hielo de los Andes?

O aquel musgo rascacielos.

No temas más, 

que lo nuestro es imparable

es el verde infinito

todos los miedos de moribundas cadenas

Cantemos juntos!

Porque hoy se muda mi voz,

emite diáfana en ti

y así hemos de ser uno

y habrás de sentirte viva.

Patria sabia y grande,

fulgor de noche con estrellas

en el suave cantar de los Andes.